Fue más que un intento, con el conocimiento de la caída y el vacío que volvería a generar. Pero fue más que un intento, no escucha, no dice nada, sólo observa como se derrumba, como se empeña en que muera.
Sabines apareció por la noche y en un arranque de locura se atrevió a decir
No es que muera de amor, muero de ti. Muero de ti, amor, de amor de ti, de urgencia mía de mi piel de ti, de mi alma de ti y de mi boca y del insoportable que yo soy sin ti.




